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HISTORIA DE LAS ESPECIES PDF Imprimir E-mail

La pesca recreativa de agua dulce en Chile está sustentada principalmente por especies exóticas introducidas y su historia se remonta a mediados del siglo XIX, cuando el francés Pierre Joseph Aimé Pissis, por encargo del gobierno chileno, realizó un estudio en el que constató la escasa fauna íctica de agua dulce del país, con la excepción de la perca trucha, la lisa, el bagre y el pejerrey.

Hacia 1880, se instaló el primer establecimiento estatal de piscicultura para la introducción de salmones. Posteriormente, doña Isidora Goyenechea realizó entre 1883 y 1888, el primer intento exitoso por propagar la trucha marrón, que por una casualidad (la crecida del arroyo donde las truchas eran cultivadas), terminaron poblando el río Chivilingo, en Lota.

A principios del siglo XX, en tanto, diversas iniciativas públicas y privadas fueron introduciendo nuevas especies. En 1905, por ejemplo, se importaron desde Alemania 400 mil ovas de salmón común y salmonete arcoiris, las que fueron sembradas en las provincias de O´Higgins, Colchagua, Talca, Linares, Maule, Cautín y Valdivia y en diferentes ríos desde el Aconcagua al sur.

En 1916 se inaugura la piscicultura de Lautaro con la importación de 1.300.000 ovas de salmónidos provenientes de Europa. El resultado de las importaciones y posteriores siembras de  diferentes especies de salmónidos hechas por las pisciculturas de río Blanco, Maullín y Lautaro, permitieron poblar los ríos Aconcagua, Blanco,  Cautín, Toltén, Calle Calle y Bueno y toda la zona entre el Bio Bio y Llanquihue. Es así que en 1930 los salmónidos podían darse por establecidos en los diferentes cuerpos lacustres y fluviales del país.

En 1940, el Club de Pesca y Caza de Valparaíso, solicitó importar alevines de pejerrey argentino, los que fueron sembrados en los diferentes tranques de la zona. Parte de estos alevines se compartieron con la Estación de Piscicultura de Curicó para luego distribuirlos en varios puntos de Chile. Actualmente se encuentran distribuidos en diferentes embalses y tranques del país desde Atacama a la Araucanía.

Paralelamente, hubo desde la década del 40, diversos intentos por internar salmones del Pacífico, sin lograr resultados satisfactorios. Se calcula que mediante distintos convenios con los gobiernos de Estados Unidos y Japón, se internaron cerca de 38 millones de ovas, liberando 26 millones con pobres retornos.

En 1975 la empresa “Sociedad de Pesquería Lago Llanquihue Ltda.” se instala a orillas del río Pescado cercano a la desembocadura del lago Llanquihue con el propósito de criar truchas arcoiris, que fueron exportadas a Francia. En 1980, La Fundación Chile intenta el sea ranching con la importación de ovas de salmón chinook desde Washington y liberados en las desembocaduras de los canales australes con resultados muy positivos en los retornos de los especimenes 2 años mas tarde. De aquí en adelante comienza el crecimiento de la salmonicultura en balsas jaula hasta superar las 350 mil toneladas anuales, que se exportan actualmente.

A modo de resumen, se puede dividir la introducción de diferentes especies de salmones y truchas con objetivos diferentes en dos grandes periodos. El primero va de fines del siglo XIX hasta el tercer cuarto del XX con el objeto de la pesca recreativa y semi-comercial y un segundo período desde mediados de los 70´ hasta el día de hoy, destinada a la producción masiva en balsas jaulas. Actualmente las diferentes poblaciones de salmones y truchas presentes en lagos y ríos del centro al sur de Chile son producto de las siembras del primer período, que han producido varias generaciones de salmones y truchas asilvestradas y que han sido la base de la pesca recreativa por un largo tiempo.

 

 
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